Viajando desde Villazón hasta Uyuni!
- Lucila y Fabricio -El sueño que te guía
- 15 mar 2017
- 6 Min. de lectura
Después de varios días recorriendo el suelo Argentino, seguimos nuestro viaje cruzando la frontera para continuar por Bolivia.
Hicimos la parada obligada en La Quiaca donde pasamos la noche y nos hicimos 2 nuevos amigos con los que compartimos la despedida de nuestro amado país.

Pato y Martin son pareja, viven en Buenos Aires y vienen recorriendo la Argentina desde Usuahia hasta la Quiaca! Pasaron por Chile y ahora están recorriendo Bolivia. ( próximamente Martin seguramente se arme su página y les pasaremos el dato, tiene muchísimo material de viajes e imágenes para compartir!).

A la mañana temprano, agarramos las mochilas y fuimos al paso entre La Quiaca y Villazón.
Fue relativamente rápido, fuimos a la frontera del lado argentino y luego a migraciones Bolivianas donde nos pusieron nuestro primer sello en el pasaporte.

Al cruzar la frontera hay miles de mercados y casas de cambio en donde podrás cambiar pesos argentinos, dólares y hasta euros. Te recomendamos caminar un poquito ya que el cambio, en ese momento, estaba en la mayoría de los lugares a 0.39 centavos por un peso argentino, pero buscando un poco más, hay casas de cambio, que te llegan a hacer un 0.396 ( parece poco pero a la larga cada centavo cuenta).
Para arrancar decidimos viajar en tren hasta la ciudad de Tupiza! Desde la frontera, la estación esta a unas 15 o 20 cuadras, nos tomamos un taxi que nos costó $8 bolivianos y sacamos los pasajes.
Los pasajes varían según el destino, y salen en días específicos (más abajo les dejamos una imagen con días y precios para cada lugar). En este caso, hasta Tupiza, nos costó $20 bolivianos cada pasaje.



Los trenes son muy buenos, con salón comedor, un televisor donde pasan películas y asientos reclinables. No tienen aire acondicionado pero no son necesarios gracias al clima del país.
Después de 3 hs llegamos a Tupiza, la gente nos daba la bienvenida saludando desde las calles.
Agarramos las mochilas y junto a Pato y Tincho fuimos a buscar el hospedaje más barato de la ciudad.
Llegamos a un hospedaje donde habían habitaciones matrimoniales con baño compartido, donde regateando un poco, de $40 bolivianos nos lo terminaron dejando a $30 bolivianos cada uno. No hay un precio específico, la verdad debemos decir que los precios te los dan según como te vean, así que un consejo...Trata de regatear todo lo que puedas! Una vez que dejamos las cosas fuimos a conocer el lugar.
Tupiza es un pueblo hermoso, es chico pero tiene todos los servicios necesarios. Tiene bares, restaurantes, mercados, bancos y unos taxis muy particulares a los que le llaman "Toritos".

Cuando buscamos lugar para comer encontramos mucha variedad de precios, pero la comida no cambiaba demasiado.
Se encuentran Pizzas, pastas, hamburguesas y pollo... Mucho pollo! Pollo frito, pollo rostizado, pollo al spiedo, pollo en todas sus formas y colores.
Bolivia es un lugar donde se puede comer muy barato, podés encontrar menúes en puestos callejeros de pollo frito con arroz y papas por $6 bolivianos ( si lo pasamos a pesos argentinos son unos $17... Una ganga!). En los restaurantes hay más variedad, hay hamburguesas, pastas y carnes que rondan los $30 bolivianos. Las pizzas están entre $50 y $100 bolivianos dependiendo si es individual, para compartir o familiar.
Después de 2 días en Tupiza seguimos rumbo a Uyuni para conocer el salar, uno de los destinos más esperados por nosotros.
Partimos en tren a las 17:30 y llegamos a las 23:50 a Uyuni, el pasaje tiene un valor 47b en salón a 120b en ejecutivo.
Cuando llegamos empezamos a buscar hospedajes, ninguno bajaba de los $50 por lo que decidimos hacer noche en la plaza.
En el medio de la plaza hay una glorieta, por lo cual nos pareció un buen lugar ya que no estábamos a nivel del piso.
Fue una noche larga y fría, en la que no descansamos demasiado, pero con mucho aprendizaje.
Al despertarnos empezamos a recorrer las distintas agencias de viajes para ver quién ofrecía el mejor precio.
Después de tanto caminar encontramos una agencia que ofrecía un tour por 3 días con todas las comidas y hospedajes incluidos por $700 bol por persona.
Ese mismo día a las 10:30 llegó Ernesto con su 4X4 y empezamos el tour. Ernesto es de Uyuni, tiene aproximadamente 40 años y conoce su trabajo como nadie.
Lo primero que visitamos fue el cementerio de trenes donde vimos al arte callejero presente en forma de grafitis en los vagones.




Seguimos viaje y llegamos a uno de los lugares más esperados. Desde lejos se podía ver el reflejo de las nubes en un suelo blanco y limpio.
Llegamos al salar! Es impactante estar ahí y no encontrar el límite entre el cielo y la tierra.
Para el salar les aconsejamos llevar lentes de sol, protector solar y unas buenas zapatillas impermeables.
Nos sacamos las típicas fotos mientras Ernesto preparaba la comida, el primer almuerzo fue churrasquitos de llama con ensalada.







Ya teníamos el corazón contento y la panza llena y continuamos por el salar para seguir viendo cosas maravillosas.
La primer noche la pasamos en un pueblo llamado Alota, donde además de compartir habitación con Martín y Pato compartimos el domingo de tentaciones (la despedida del carnaval boliviano).
La ciudad de Alota no tiene electricidad en las calles por lo cual, debimos guiarnos con el sonido de los tambores para llegar a la fiesta.
Nos metimos en el festejo donde nos dieron un ramo a cada uno de hojas de ava y flores de pensamiento.
El festejo consistía en que unos tocaban música y el resto debía seguir el trencito humano corriendo por toda la ciudad, y el que paraba se lo azotaba en la cola para que no dejara de bailar.
Así fue todo el camino entre correr, bailar, recibir azotes leves cuando te cansabas y petardos que tiraban en el medio de la calle, hasta llegar al club del barrio donde se armó una competencia de comparsas y obsequiaban cervezas.
Fuimos a dormirnos después de un día agotador con las retinas repletas de imágenes que nos van a quedar para toda la vida.
Al día siguiente nos despertamos muy temprano para seguir camino por el Valle de las rocas, donde se puede apreciar un sin fin de rocas, donde muchas tienen formas de animales naturalmente.



Luego pasamos por la Laguna Edeonda ... Hace honor a su nombre, realmente apesta, esto pasa por el azufre que viene del volcán.
Seguimos camino por La Laguna Onda para terminar en la Laguna Colorada! Esta última es una laguna donde el agua realmente es colorada y donde es el hogar de miles de flamencos! No vamos a mentirles... Nosotros en las imágenes del tur pensábamos que íbamos a ver a los flamencos muy de cerca..Pero no es así, vas a tener una vista impresionante de la laguna sin dudas, pero los flamencos se ven muy de lejos ( mejor para no contaminar el medio ambiente).


Llegamos al Hostel donde nos recibía una tormenta con granizo, dejamos las cosas y Ernesto nos advirtió que al otro día nos íbamos a despertar a las 4:30 para llegar de noche al volcán. En este tramo ya estábamos a 4000 mt. de altura, lo que hizo muy difícil que pudieramos descansar demasiado.
Al día siguientes nos despertamos para desayunar y desearle un feliz cumpleaños a Luly!! ( 29 años no es nada).
Empezamos el viaje sin las luces delanteras por lo que tuvimos que atar nuestras linternas al capot de la camioneta.
A las 6 de la mañana llegamos al la cima del volcán Licancabur! Donde estaba rodeado de nieve y salía vapor de unos piletones gigantes naturales con agua hirviendo.





Nunca pensamos que en este viaje íbamos a tener la posibilidad de ver nieve y menos un volcán en erupción.
Estábamos en la cordillera de los Andes.
Después de llenarnos de fotos junto al volcán, fuimos a conocer la Laguna verde, para terminar en unas termas naturales que nos hicieron relajar y disfrutar aún más del paisaje y del día de Luly.

Luego de despertarnos a las 4 de la mañana y de viajar 12 horas hasta Uyuni de vuelta, volvimos a la ciudad cansados del recorrido pero felices por toda la experiencia y lo nuevo conocido. Esa noche no dormimos en la calle, fuimos a un Hostel donde pudimos lavar toda la ropa y darnos una reparadora ducha caliente.
Terminamos el día festejando con pizzas, cervezas y torta un año más de Luly y unos días inolvidables llenos de aventuras.


Les deseamos buenas rutas.
El sueño que te guía.




















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